EXPOSICIONES
R. Aguiló muestra sus obras soñadas, plenas de color

Galería Terra Ferma (Grupo Escolá), Lleida.Del 8 al 21 de junio de 2007.
PEDRO J. ORTEGA
Roser Aguiló y su cormatismo
Galería de Arte E. Arimany (Grup Escolà), Tarragona. Del 27 de Febrero al 11 de Marzo de 2004
Al espectador, al amante del arte, se le impone una obligación, cuando traspasa los umbrales de la galería de arte E. Arimany, donde expone su última producción Roser Aguiló; pero es una obligación muy agradecida y siempre muy bien aceptada: abrir el cerebro y los ojos, la imaginación entera, a lo que contempla, para tratar de llegar a comprender el sentido de la obra de esta pintora, maestra de la técnica y maestra de la sensibilidad, que estamos seguros en los próximos años se colocará muy cerca de la cumbre del arte pictórico de nuestro país.
PEDRO J. ORTEGA
Uso exquisito del color
Galería de Arte Salduba (Grup d'Art Escolá), Zaragoza. Del 16 al 29 de Noviembre de 2004.

La galería ofrecía un inmejorable aspecto; se llenó de socios y amigos del arte, interesados en conocer y admirar la obra de Roser Aguiló, que fue muy comentada y alabada durante la velada.
..Hay en todas sus obras un dominio de la estética, pero unida siempre a su propia fantasía, a una técnica depurada, a una sensibilidad firme y a un sentido del matiz realmente emotivo. En conjunto, viene a ser como un mundo onírico, mágico en ocasiones, pero con una base firma en la auténtica pintura, que es siempre dibujo y color. Sus flores, sus insinuaciones cromáticas, sus manchas, sus dibujos geométricos como aparecidos en la niebla, sus inscripciones en algunos fondos, sus toreros, sus telas orientales, todo ello unido a un profundo conocimiento del color, logran que esta joven artista parezca una veterana creadora de belleza.
PEDRO J. ORTEGA
Sensibilidad creadora en una obra llena de emociones y sentimientos
Galería Terra Ferma (Grupo Escolá), Lleida. Del 20 de mayo al 2 de junio de 2005.
La forma de los cuadros de Roser Aguiló es algo tan sutil como su derivación directa de sus sueños, una producción onírica y ofrecida como un pleno de cromatismo, exaltación de la mancha a la expresión máxima, y, a pesar de la extraordinaria unión de manchas, dibujo y color, un triunfo justo de la sencillez, del dominio de los colores, sabios siempre, nunca estridentes, suaves, nunca ofensivos, dentro de una amplísima gama, en la que no se impone ninguno sobre los demás.
PEDRO J. ORTEGA